¿Caerá más el precio de la vivienda?
Después de que la crisis del sector inmobiliario haya dejado todas las malas noticias que ha dejado en el país, lo que ha quedado claro es que los precios estaban por las nubes antes del estallido de la burbuja inmobiliaria.
Tras tocar suelo, muchos creían que los precios comenzarían a resurgir, pero la duda era cuándo. En 2010 se auguraba una recuperación, que no ha tenido lugar aún. Los precios bajaron un 9 por ciento en el primer trimestre de 2010.
No hay mal que por bien no venga, dicen. El problema es que el mercado de la vivienda sigue siendo importante en la economía española y no acaba de salir a flote. Desde que la burbuja inmobiliaria estalló hace ya 3 años, se quedaron cerca de un millón de viviendas sin vender o sin terminar, lo que conllevó un parón efectivo del mercado y bajó los precios de dichas casas.
Además, esto trajo, por otra parte, que bancos y cajas se hicieran con líquido de gente que no pudo pagar su casa o dinero de deudas promotores. Este margen les permite hacer ofertas, que son necesarias para liquidar el stock de viviendas que tienen.
Algo está claro: el objetivo central es venderas y el bajar los precios es una vía muy factible. Con ello, una continuación del descenso de los precios es una buena noticia también para el saneamiento del mercado.
Por ello, una persona ahora interesada en comprar una casa puede aprovecharse de descuentos de hasta un 40 por ciento. También, con un contexto de tipos de interés bajos, los clientes pueden hacerse con hipotecas por las que paguen unas cuotas bajas, al menos de momento. Con los mínimos históricos del Euribor, las hipotecas les salen más baratas a los consumidores.
Pero estos precios bajos son también un reclamo para la compra y ésta a su vez un motivo de reactivación. Así se ha notado una actividad que va a más, pero que trae consigo, inevitablemente, un ajuste de precios.