Cómo negociar una rebaja en el precio del alquiler
Tras la fuerte caída en la venta de viviendas tras la crisis, muchos centran ahora su mirada en el alquiler. Esta opción ha sufrido un descenso de los precios, pero sigue habiendo rentas muy altas. Sopesando esta situación y si llevas tiempo como inquilino, puedes llevar a cabo una negociación, a fin de que tu casero reduzca la renta de alquiler de tu vivienda.
Las ventajas para el inquilino son evidentes, pero ¿le reporta alguna al arrendador, a pesar de perder dinero, el cambio? Sí. Si llevamos tiempo en la casa, el casero sabe que no hemos dado problemas y tiene la seguridad de que pagamos y esto, aunque no lo creamos es muy importante.
Hay que tener en cuenta que si la crisis inmobialiaria afectó a la compra de viviendas reduciendo el número y endureciendo las condiciones de las hipotecas concedidas, afectó al alquiler multiplicando la morosidad. En ambos casos, los precios bajaron.
Para negociar la rebaja debes primero leer bien tu contrato, para que no te pille desprevenido, y ver las características de la zona, otros precios en portales de alquiler de viviendas, así como un acercamiento a otras posibilidades para irte otra casa en caso de que no funcione y para que vea que la posibilidad de que te vayas es real.
Pasos a seguir en la negociación.
- Saber cuándo se rescinde el contrato: Esto es importante para prepararte antes y tener en mente el nuevo precio y el volumen de rebaja. Debes negociar antes de que cumpla el contrato.
- Conocer la demanda de viviendas de la zona y jugar con esta variable. Hay zonas que albergan viviendas que tardan meses en alquilarse. Si tu vivienda arrendada está en ese caso, te será más fácil negociar con el casero una bajada en el precio, por la dificultad que tendrá de alquilar el piso si te vas. En caso contrario, se puede complicar.
- Decidir una buena alternativa. Como ya aconsejamos antes, es bueno haber elegido una vivienda que nos guste como alternativa y conocer todos sus detalles, tanto de precio, como de localización y condiciones, aval, muebles… Servirá tanto para hacerle entrar en razón de que el precio es quizás, excesivo, como para que vea que vas en serio. Es recomendable también visitar la casa, para añadir a todo más dosis de realidad.
- Citar al casero en la casa. Esto es bueno para crear un buen ambiente y demostrar de alguna manera que la casa está ordenada, limpia, en buen estado, ect. Incluso si tiene desperfectos o necesidades de reforma se puede alegar esto para la reducción de renta, por coherencia.
- Debes utilizar un lenguaje correcto y dirigirte al casero con educación. No hace falta poner tono cabreado para que te tomen en serio. Es necesario que estés convencido y utilices buenas formas. Él se dará cuenta de que tus peticiones son razonables y accederá de mejor gusto.
Se debe hacer hincapié en que has pagado puntualmente y nunca has tenido ningún problema. Por último, si no accede a bajar el precio del alquiler, siempre puedes pedir que pague los recibos, que mejore el aspecto de la casa o compre algún mueble que no tienes.