Consejos para vender tu piso
En estos momentos, el mercado de la vivienda está pagando todavía las consecuencias de una crisis que ha hecho estragos en este sector. Por eso, ahora resulta más difícil vender una casa y, por extensión, pueden ser más necesarios unos cuantos consejos para que esa venta sea posible.
Partimos de una premisa fundamental: ahora que la venta es más complicada, debemos potenciarla. Para ser claros: ofrecer algo que merezca la pena, que otros no ofrezcan, que se diferencie.
Además, nos guste o no, la tendencia general es al ajuste de los precios, por lo que si queremos venderla, seguramente tengamos que bajar su coste. Y este gesto no es porque sí. En un contexto en que no se venden casas y la oferta sube, los precios bajan. Además, la burbuja inmobiliaria, que mantenía los precios de las casas en un nivel alto, ha estallado y la situación no es igual. Por otro lado, tampoco ahora es tan fácil conseguir, como antes, financiación.
Las hipotecas ya no se dan con las condiciones de antes, los precios de tasación ahora se sitúan por debajo del precio del vendedor, y así, la gente tiene que pagar más entrada de piso. Con todo ello, quiere decirse que ha habido un reajuste en el sector en todos los sentidos.
Un consejo, es dado que la variable precio es muy importante, nunca esconderla. Los tradicionales carteles de ‘Se vende’ casi nunca ponen el precio, por lo que te diferenciarás si lo haces. Si se puede poner en el cartel otra cualidad más para informar a los posibles compradores, mejor que mejor.
Otro consejo es promocionar la venta por el mayor número de canales. Los tradicionales carteles de ‘Se vende’ funcionan, pero ahora hay otros métodos que no se pueden pasar por alto: Internet, por ejemplo, es fundamental. Otras formas de venta son los periódicos y las inmobiliarias, que como nos harán llegar a mucha gente también.
No podemos olvidar (aunque creamos que es obvio) que debemos poner toda la información del piso, detalladamente, para que el cliente perciba confianza: la zona del miso, metros, años de construcción, número de habitaciones, si es exterior o interior, si tiene ascensor y el sistema de calefacción.
Retomando lo que decíamos al principio, debe “venderse” todo aquello que destaque: bien sea la zona tranquila, los servicios cercanos, las plazas de garaje, si hay portero físico o la supresión de barreras arquitectónicas, por ejemplo.