Fracaso de la moratoria por desempleo del ICO
Hace unos meses se informó de una nueva línea de financiación del Instituto de Crédito Oficial, dirigida a trabajadores por cuenta ajena en situación de desempleo y autónomos con ingresos inferiores al IPREM. Se trataba de una moratoria que aplazaría el pago de hasta el 50% de la hipoteca, y la línea de financiación estaba dotada con 6.000 millones de euros.
Pues bien, según datos del propio Instituto de Crédito, sólo 56 personas han tenido acceso a esta moratoria. Y de los 6.000 millones de la dotación, sólo se han utilizado 460.000 euros.
No deja de ser llamativo que fracase una línea de financiación como ésta, anunciada por el Gobierno como una de las medidas estrella en su plan anticrisis. La principal razón que se aduce es tan vulgar que parece ridícula: la implantación del sistema informático. Al parecer, muchas entidades han tenido “problemas” al incorporar la aplicación necesaria para gestionar la ayuda del ICO. De hecho, el propio responsable del Instituto de Crédito ha reconocido que, mientras que en algunas entidades está disponible la contratación de la moratoria, en muchas otras no lo está.
Pero el presidente del ICO, Aurelio Martínez, también ha dejado caer una reflexión que tiene toda la pinta de ser la principal causa del fracaso de la moratoria. Se trata de la resistencia de las entidades. No es ningún secreto que, cuando un cliente acude a su banco para informarse sobre esta línea de financiación, la entidad intenta persuadirle para negociar las condiciones de su contrato sin acudir a la medida del Gobierno. Es decir, la entidad le vende al cliente sus propios productos, intentando disuadirle de acceder a la ayuda.
Entre las ansias de beneficio de los bancos, que en el actual contexto ponen a prueba su ingenio para seguir ganando dinero, y la burocracia española, que es una de las más lentas y pesadas, con sus imposiciones y trámites, resulta que la medida anticrisis anunciada a bombo y platillo se ha quedado en una anécdota ridícula.
Esperemos, no obstante, que el toque de atención de Martínez tenga algún efecto sobre la paralización de la ayuda para que ésta cumpla el objetivo que se planteó, que no es otro que ayudar a quien lo necesita.
No hay posts relacionados.