Se disparan los créditos personales con garantía hipotecaria
La crisis financiera ha hecho mella en muchos terrenos: en los bancos, en las familias y en la economía en general. La falta de liquidez se ha trasladado desde la máxima esfera del escenario económico hasta el ciudadano de a pie, hasta convertirse en un problema para todos.
Hoy hablaremos de un producto financiero que se ha disparado a consecuencia de esta situación: se trata del crédito personal con garantía hipotecaria.
La restricción del crédito al consumo y de los préstamos personales ha generado un volumen mucho mayor de este tipo de artículo financiero, cuya actividad ha puesto un movimiento de cerca de 50.000 millones de euros en 2009. La cifra, en concreto, es 49.761 millones de euros, que casi duplica a lo registrado cuatro años atrás, en 2005, cuando estos créditos supusieron 25.834 millones de euros.
La realidad está clara: la gente necesita dinero y además de pensar opciones como el capital privado, que es un préstamo de un particular o empresa -pero no entidad financiera-, los créditos personales con garantía hipotecaria son una opción.
La realidad muestra que hay muchas personas que han pedido estos créditos pensando en comprarse a plazos un coche o cualquier otro producto que no hayan podido pagar a tocateja, pero también hay casos de empresarios que han tenido que arriesgar su casa para poder pagar gastos generados por las necesidades de su compañía.
La razón de peso para la proliferación de este tipo de créditos es la cada vez menor financiación que reciben las familias para el consumo por parte de los bancos. La razón de peso para que las entidades concedan esta financiación y no la relativa a créditos personales es el menor índice de riesgo de estas operaciones, pues con la vivienda u otro bien inmueble, los bancos o cajas se cubren mejor las espaldas.
Los datos muestran que la morosidad es mucho menor en el mercado del crédito hipotecario que en el del crédito personal.
De ahí sus ventajas: cuando el crédito hipotecario cuesta un 2,5% TAE como media, el préstamo al consumo se eleva hasta alcanzar el 7,7%. No obstante, dado que el plazo de los créditos hipotecarios es mayor, debe tenerse en cuenta que al final, seguramente, se pague un mayor volumen de intereses.
A la gente que no está acostumbrada a explorar a fondo el mercado, esta situación le parecerá rocambolesca, pero en países como EEUU estos movimientos son bastante habituales. Cada producto cumple con su función, por lo que solo cabe esperar que se recuperen los créditos personales y las hipotecas… aunque, aún así, siempre podremos pensarnos la opción de los créditos personales con garantía hipotecaria.
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