Hipotecas para separados
Un divorcio o una separación implica en la mayoría de los casos la división a partes iguales de todos los bienes de la pareja. El problema es que también implica la división de las deudas y gastos pendientes. Al fracaso sentimental se une un problema que genera un verdadero drama personal, y es que uno de los miembros de la pareja debe abandonar el domicilio conyugal… aunque siga pagando la hipoteca.
Los gastos a los que debe hacer frente una persona separada son algo casi anecdótico en comparación con la sensación de “quedarse en la calle”. Y es que, aunque siguen pagando hipoteca (además de manutención en algunos casos), estas personas se encuentran de repente sin nada y con una edad relativamente avanzada, lo que en conjunto dificulta el acceso a una hipoteca y, en definitiva, a rehacer su vida.
Fracaso de la moratoria por desempleo del ICO
Hace unos meses se informó de una nueva línea de financiación del Instituto de Crédito Oficial, dirigida a trabajadores por cuenta ajena en situación de desempleo y autónomos con ingresos inferiores al IPREM. Se trataba de una moratoria que aplazaría el pago de hasta el 50% de la hipoteca, y la línea de financiación estaba dotada con 6.000 millones de euros.
Pues bien, según datos del propio Instituto de Crédito, sólo 56 personas han tenido acceso a esta moratoria. Y de los 6.000 millones de la dotación, sólo se han utilizado 460.000 euros.